¿Hacerle qué a la próstata?
Durante el masaje de próstata, se tocan y estimulan sexualmente la zona alrededor del ano, el perineo y los testículos. En inglés se habla también de prostata milking, es decir, «ordeñar la próstata». Con ello se hace referencia al masaje que permite que el hombre alcance un orgasmo completo y eyacule.
«Al ordeñar la próstata, el objetivo no solo es provocar excitación, como durante los preliminares. Se trata de estimular al hombre y de que se deje llevar por completo sin tocar en absoluto el pene», subraya Daniel Saynt, el fundador de la New Society for Wellness (NSFW), un club para personas sexualmente positivas que ofrece talleres de educación sexual.
¿Y por qué a la gente le gusta?
«Muchas personas cuentan que al ordeñar la próstata, experimentan una oleada de orgasmos», explica Daniel Saynt. «Se trata de ondas de placer que fluyen a través del cuerpo. Es decir, orgasmos similares a los que disfrutan las mujeres».
Por tanto, gracias al masaje de próstata o a ordeñar la próstata, se puede tener acceso a un mundo totalmente nuevo de placer sexual. El clímax se puede percibir con más matices. «En cuanto los hombres descubren cómo se llega al orgasmo al ordeñar la próstata, muchas cosas cambian para ellos y, simplemente, obtienen un mayor placer», indica también Saynt.
Ordeñar la próstata: la preparación lo es todo
Al igual que en el caso del sexo anal, en los masajes de próstata lo más importante es proceder con cautela. Esto se debe a que el ano no se estira como una vagina y el esfínter es especialmente fuerte. Por ello, la preparación es sumamente importante. Para que las dos partes de la pareja disfrutéis de las sensaciones, es recomendable que os deis una ducha; así os sentiréis limpios. Para mayor seguridad, también podéis colocar una toalla sobre la cama, por si ocurre alguna «sorpresa». La regla más importante para ordeñar la próstata es: cuanta mayor humedad, mejor. Por tanto, ¡usad mucho lubricante!
Así se lo pasará mejor la parte pasiva
Haced solo aquello que funcione para los dos partes. Precisamente cuando probáis por primera vez a masajear o a ordeñar la próstata, lo más importante es que sintáis seguridad y comodidad. Quien lo prefiera, puede probar a masajearse en solitario para saber realmente qué le gusta. Así, después será más fácil comunicarle a la pareja dónde están los puntos de placer propios. Tampoco te olvides de respirar durante la estimulación: si acumulas demasiada tensión en tu cabeza, tu cuerpo también se tensa, y con él el esfínter. Esto puede provocar dolores o, aún peor, pequeñas heridas.
Ordeñar la próstata como parte activa: así se hace
Si eres la parte activa, actúa de la siguiente forma: «Para activar las terminaciones nerviosas del ano, aplica lubricante en las puntas de tus dedos y masajea el ano realizando pequeños movimientos circulares», aclara Daniel Saynt. «Si la otra persona se siente preparada, comienza a introducir el dedo y a moverlo suavemente en dirección al centro del cuerpo. Ahora debes buscar la próstata. Está unos cinco centímetros hacia el interior y la sentirás como un trozo de tejido diferente de su entorno. Así podrás reconocerla».